El concepto de consumo es una acción o un efecto que nos lleva a buscar satisfacer unas necesidades que en algunos casos clasificamos como primarias o básicas, incluso sin serlo, ya que lo que se ha demostrado es que cada vez se amplia el rango de esos aparentes satisfactores primarios y por lo tanto, nos sentimos atraídos por consumir productos, bienes o servicios, que de alguna manera satisfagan nuestras existencias, lo que nos hace consumidores permanentes pero a la vez, seres que consumen sus propias vidas enfocándose en ese tipo de actividades que si bien hacen parte del paquete de nuestras rutinas no podemos convertirles en lo trascendental.

Una perla anónima nos expresa: “no hay necesidad de apresurarse, no hay necesidad de brillar, no es necesario ser nadie más que uno mismo”.

Cuentan que en una cotidianidad el experto en economía se sentó con sus estudiantes a analizar la situación financiera de su país pero especialmente las de sus hogares, así que luego de escucharlos les dijo: – hay un problema de fondo que no reconocemos pero que hace que nuestras finanzas regularmente no mejoren y lo cual no es un problema del estado como tal, pero sí de las malas costumbres de sus ciudadanos y es que gastamos el dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos para impresionar a gente a la que no le importamos.

Estamos inmersos en una sociedad de consumo que nos consume en la cual desafortunadamente parece que no valiéramos si no tenemos los recursos para ocuparnos de dichos satisfactores, lo triste de esa búsqueda es que tras esos objetivos mercantiles vivimos insatisfechos permanentemente.

El Texto de Textos nos revela en Éxodo 20:8, “acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para el Señor tu Creador”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!