Tenemos la tendencia a imitar algunos comportamientos que consideramos se adecuan más a nuestros gustos y deseos, y es por ello que algunas personas consciente o inconscientemente se convierten en verdaderos influenciadores sociales logrando especializarse en esos temas específicos que tanto nos agradan y motivan. Gracias a ello tendemos a interactuar y a buscar participar en aquellos espacios en donde encontramos otras personas que comparten ese tipo de propuestas, opiniones, pensamientos, ideas o reflexiones. Se trata sin embargo de entender que no siempre estas personas a las cuales les dejamos guíen nuestras existencias, tienen toda la razón, siendo nuestra mejor alternativa el asumir voluntariamente la coordinación de nuestras existencias teniendo como marco principal nuestras sanas inter relaciones.

Una perla anónima nos insiste: “concéntrate en el producto final más que en los fracasos e incluso sufrimientos que crees padecerás para alcanzarlo”.

Cuentan que cuando le preguntaron al futurólogo lo que opinaba de la ya famosa aumentación digital, expresó: – los seres humanos siempre estamos innovando y a la vez suponiendo que nuestros inventos trasformarán radicalmente nuestras vidas, pero no es así y menos cuando estamos en pleno siglo XXI tan afectados por la nueva revolución informática, en donde el mundo de los datos prima y quienes los saben manipular se convierten en influenciadores digitales, más lo cierto es que los dilemas de nuestra especie siguen siendo los mismos y para ellos parece que no tenemos mayores respuestas.

Es la tecnología hoy por hoy nuestro nuevo dilema al respecto de sus bondades y sus dilemas pero queramos o no aceptarla, esta, se ha convertido en parte esencial de nuestras coexistencias, sin embargo no podemos pensar que ella le dará el verdadero sentido trascendente a nuestras existencias las cuales seguirán dependiendo de nuestras sanas y fraternales inter relaciones con todos y con el todo.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 90:14, “de mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!