Queramos o no comprenderlo son nuestros amigos e inter relaciones de alguna manera, la razón de nuestras existencias, ya que gracias a ellos encontramos diarias motivaciones para que nuestras interacciones sean armónicas y serviciales y, aunque hay quienes consideran que son nuestros familiares o compañeros de trabajo quienes más influencian nuestras coexistencias, lo cierto es que nuestros amigos son los mayores generadores de sentimientos fraternales, esos que nos brindan las emociones necesarias para estar a diario decididos a enfrentar todas las circunstancias que se nos presentan. Así las cosas debemos trabajar cada vez más por lograr que todas las personas con las cuales convivimos se conviertan en nuestros mejores amigos.

Una perla anónima nos comenta que “quien no quiere acordarse del pasado estará condenado a repetirlo”.

Cuentan que Jalil Gibran en su texto el profeta nos regala este dialogo para hablarnos de la amistad: “Y un adolescente, dijo, Háblanos de la amistad. Y él respondió, diciendo, Vuestro amigo es a la medida de vuestras necesidades. Él es el campo que sembráis con cariño y cosecháis con agradecimiento. Es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar. Pues vais a él con vuestro hambre y lo buscáis en procura de paz. Cuando vuestro amigo manifiesta su pensamiento, no teméis el “no” de vuestra propia opinión, ni ocultáis el sí. Y cuando él se calla, vuestro corazón continúa escuchando a su corazón. Porque en la amistad, todos los deseos, ideas y esperanzas, nacen y son compartidas sin palabras, en una alegría silenciosa. Cuando os separéis de vuestro amigo, no os aflijáis. Pues lo que amáis en él, puede tornarse más claro en su ausencia, como para el alpinista aparece la montaña más clara, vista desde la planicie. Y que no haya otra finalidad en la amistad que no sea la maduración del espíritu, pues el amor que procura otra cosa que no sea la revelación de su propio misterio no es amor, sino una red tendida, y sólo lo inútil será en ella atrapado. Y que lo mejor de vosotros mismos sea para vuestro amigo. Si él debe conocer el flujo de vuestra marea, que conozca también su reflujo. Pues, ¿qué será de vuestro amigo si sólo le buscáis para matar el tiempo? Buscadle siempre para las horas vivas. Pues el papel del amigo es el de henchir vuestras necesidades, y no vuestro vacío. Y en la dulzura de la amistad, que haya risa y compartir de placeres. Pues en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su amanecer y halla su frescor”.

Bella forma de aportarnos para reflexionar al respecto de lo que significa a amistad para nosotros.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 6:27, “¿tomará el hombre fuego en su senoSin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?”

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!