Algunos de los comportamientos humanos aun hoy en día son realmente salvajes, tanto, que es poco lógico que disfracemos con conceptos deportivos o hasta artísticos, una serie de eventos en donde matamos animales o exponemos a estos a situaciones bastante crueles. Incluso nosotros mismos como humanos en nuestras cotidianidades, nos tratamos con irrespeto y nos agredimos de formas que son verdaderamente salvajes, lo que nos obliga a revisar no solo nuestros modelos educativos sino todas las situaciones que nos están llevando a actuar de esa manera tan poco pensante. Seguir suponiendo que ello es simplemente producto de algunas mentes enfermas, es no reconocer el problema de fondo e intentar tratarlo con paliativos de forma, cuando realmente la humanidad debe hacerse una profunda revisión que genere trasformaciones reales.

Una perla anónima nos dice; “facilitar una buena acción es lo mismo que hacerla”.

Cuentan que en una cotidianidad el animalista, molestó porque algunos de sus familiares no entendían su nueva visión de vida les dijo: – llegara un día en que los hombres podrán ver y percibir el alma de esos animales que consideraron como bestias y entonces matar o comerse a un animal será algo atroz y por ende un delito, igual que matar a una persona, y entonces ese día la civilización realmente habrá avanzado.

Y aunque es una postura un poco compleja de aceptar hoy en día, máxime cuando buena parte de nuestra alimentación depende de los animales, que en algunas ocasiones tratamos de formas muy poco civilizadas, es tiempo de darnos cuenta que incluso si nos los vamos a comer, deberíamos tratar mejor estas especies, debido a que más adelante se integraran a nuestro ser como alimentos.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 30:2, “porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!