Somos parte un universo que se encuentra compactado e integrado, así nosotros lo percibamos separado, por lo cual lo que afecta a una partícula por imperceptible que sea para nosotros de este gran cosmos, lógicamente nos tiene que afectar a nosotros, lo que implica comprender que debemos buscar ser útiles a esa Creación para que prime y reine un bienestar general que nuestros pensamientos egoístas parecen no comprender, pero que realmente nos conviene. Se trata entonces de aportar en vez de apartarnos como hasta la fecha lo hemos hecho y de integrarnos a diario a través de nuestros próximos y demás seres vivos a esta majestuosa obra de la cual somos parte integral.

Una perla anónima reitera que, “si lograste engañar a una persona, no quiere decir que sea tonta sino que confiaba demasiado en ti, mucho más de lo que merecías”.

Cuenta que cuando le preguntaron al creyente al respecto de por qué hablaba de los puentes de cobalto en la genética humana, este expreso: – mucho se habla del elemento químico del cobalto, palabra que tiene una raíz germana que insinúa la existencia de una especie de gnomos, pero que sirve para el caso de la genética en denotarnos que nuestros cromosomas tienen una simpática lectura que va del 10, al 5, al 6, retorna al 5 y que súmanos dan 26 lo cual de acuerdo a la gematria fractal y a la Kavala Judía implica de alguna manera que llevamos en nuestro ADN no solo el nombre del Creador sino una información precisa al respecto de la misma Creación.

Y aunque son teorías o creencias para no meternos en campos de la ciencia, si es importante comprender que todo tiene una relación, si así nos lo proponemos entender, sin embargo como nos seguimos viendo separados de todo y de todos, nos cuesta atender estas y otras visiones divinas que simplemente y desde una lógica básica nos motivan a integrarnos más y más a la Creación.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 5:6, “bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.

 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras….                                                  COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!