Se habla de crecimiento constante y de aprendizajes continuos que nos deben llevar a consolidar en nuestro ser interior una serie de fortalezas y de creencias que nos permitan inicialmente creer en nosotros mismos y posteriormente con esa auto estima fortalecida empezar a emprender nuevos y mayores retos, lo que no quiere decir que todos se superarán más sí, que vamos comprendiendo la importancia de creer en nosotros y de atender las lecciones de la vida desde una nueva óptica ya no como lesiones, cuando no cumplen con nuestras expectativas, sino como experiencias que nos permiten aprender de los errores y hasta de nuestros aciertos, ya que quienes se proyectan desde esta lógica siempre estarán en la posición de aprendices y por lo tanto de ver en todo una oportunidad para mejorar.

Una perla anónima advierte que “la envidia es el adversario de los más afortunados”.

Cuentan que cuando el profesor de historia quiso motivar a un pequeño grupo de niños de su colegio a que no desfallecieran frente a la posibilidad de enfrentarse al súper equipo de otro colegio, les dijo: – tengan en cuenta chicos que Oliverio Cromwell con un pequeño ejercito de Ironsides nunca pudo ser derrotado, que Garibaldi con mil derrotó a diez mil y defendió a Sicilia, que Leónidas y sus 300 espartanos derrotaron al enorme ejercito de Jerjes y que Juana de Arco que parecía una adolescente que no sabia pelear fue vital en Francia para lograr los ideales de cientos de guerreros, y a través ellos quiero decirles que lo lograron gracias a su convicción y manejo de temores demostrándonos que algunas grandes victorias se logran con pequeños ejércitos debido solo a nuestro gran valor.

Y aunque pareciera que son pocos los lideres que lograron grandes derrotas a sus adversarios estando en aparente desventaja, la misma vida nos demuestra a diario que quienes superan sus temores y les enfrentan lograr consolidar su estima y por lo tanto, superarse a si mismos como primer requisito para lograr ascender con nuevos y mayores retos.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 20:7, “estos confían en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre del Creador nuestro Señor tendremos memoria. Ellos flaquean y caen, mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                            COTIDIANIDADES…                                                                                           ¡nos trasformaremos!