Hay quienes cual caninos nos invitan a tener un buen olfato especialmente para poder detectar lo que esta aconteciendo a nuestro alrededor lo cual de alguna manera nos posibilita incluso en caso de peligro alejarnos de este. Sin embargo y más allá de esta posibilidad los perfumistas nos enseñan que en nuestro olfato tenemos la posibilidad como en los otros sentidos de despertar una serie de impulsos nerviosos que inconscientemente pueden alterar nuestros estadios generales y de allí la importancia de usar cierto tipo de fragancias que nos ayuden a incrementar nuestras diarias motivaciones especialmente cuando estamos sufriendo de algunos dilemas. Hagamos entonces la diaria tarea de abrir nuestros sentidos para que capturen lo mejor de nuestros entornos y a la vez nos permitan reorientar desde nuestro interior lo mejor de nuestras existencias para ponerlas al servicio de nuestras vidas.

Una perla de Isaac Newton reconoce: “si he visto más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes”.

Cuentan que en una cotidianidad el experto en fragancias fue a la escuela a intentar enseñarle a los niños y niñas de la importancia de no dejar que su olfato fuera perdiendo esa posibilidad de reconocer diferentes olores que según él podrían llegar a ser más de un billón de diferentes tipos, aunque solamente nos enseñamos a conocer diez categorías y algunos combinaciones de ellas: fragante o floral, leñoso o resinoso, frutal, no cítrico, químico, mentolado o refrescante, dulce, quemado o ahumado, cítrico, podrido y acre o rancio. Fragancias que combinadas con diferentes esencias le permitían a este ser uno de los mejores perfumistas.

Se dice que con el paso del tiempo y las rutinas vamos perdiendo esa capacidad amplia que tienen nuestros sentidos de capturar diversos tipos de información que percibimos del exterior y que no es solo que no vayamos dejando de poder sentir, sino que simplemente al capturarla no la decodificamos convirtiéndola en innecesaria.

El Texto de Textos nos revela en Juan 4:23, “mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!