La historia esta plagada de lideres que realmente no merecieron tener el privilegio de gobernar a sus gentes pero que si lograron hacerlo es porque estas mismas de alguna manera no merecían más. Lo que implica que tristemente se podría aceptar aquella tesis que cada pueblo tiene el gobierno que merece, especialmente si hablamos de democracias participativas en donde se presupone que los líderes logran algunos espacios de poder, simple y llanamente porque tuvieron un electorado masivo el cual no solo apoyo sus tesis sino también a dicha persona. Y aunque se cree que es la compra de votos, el clientelismo y la corrupción uno de los principales problemas de nuestros esquemas de gobierno quizá el que más se necesita combatir es la falta de una participación consciente y real.

Una perla anomia nos dice: “ser conscientes de nuestros miedos es inteligente, superarlos es lo que nos convierte en personas exitosas”.

Cuentan que fue el filósofo y escritor francés jean D´Ormesson quien hablo de la ineptocracia que según él, es el sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los menos preparados para producir, y los menos preparados para procurarse su sustento son regalados con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios sobre el trabajo y riqueza de unos productores en número descendente y todo ello promovido por una izquierda demagoga que predica teorías que sabe que han fracasado allí, en donde se han aplicado a unas personas que saben que son idiotas.

Y aunque son visiones que implican posturas incluso muy criticas al respecto de las situaciones de algunas regiones vale la pena tenerlas en cuenta, ya que desafortunadamente en ocasiones podemos caer envueltos en estos tipos de gobierno sin darnos cuenta y hasta seguirlos patrocinando pensando que no hay oportunidades de cambio.

El Texto de Textos nos revela en Hechos 17:30, “Pero el Creador, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!