Hoy se habla de toda una gestión de residuos para invitarnos a tener muy en claro y de forma planificada el procesamiento, tratamiento, trasporte y eliminación de lo que consideramos desechos o cosas no útiles, que sin embargo si lo entendemos así se convierten gracias a ese buen proceso y manejo, en insumos para otro tipo de necesidades y satisfactores, lo que quiere decir que no existen las basuras sino que debemos aprender a gestionar todos estos recursos para darles el nuevo y mejor uso. De lo contrario estamos generando todo un daño ambiental y un caos en nuestras propias vidas el cual se va incrementando a medida que seguimos haciendo un mal manejo de todos nuestros residuos, los cuales no son solo físicos, pues afortunadamente ya nos entendemos como un todo por lo que también hacen parte de ese concepto, los temas mentales así como los espirituales.

Una perla de José Martí afirma que, “hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene”.

Cuentan que cuando le preguntaron al experto en temas de basuras el por qué decía que estas no existían sino que ese era un concepto que deberíamos cambiar para empezar a reutilizar, reciclar, reparar, reducir y regular no solo de nuestros espacios físicos sino también de nuestros ambientes mentales en donde depositábamos inmensas cantidades de desechos tóxicos, casi superiores a los que sacábamos semanalmente de nuestras casas, este explico que era necesario para ello además el evitar que esto que consideramos no útil se acumule especialmente en la mente y espíritu pues sin darnos cuenta ello afecta lentamente todo nuestro ser.

Algunos de los desechos que se van acumulando en nuestras mentes deberían ser arrojados por alguna parte así como lo hacemos con los estomacales, que sin embargo también se acumulan en nuestro abdomen y otras partes del cuerpo, generándonos obesidad y otra serie de enfermedades que simplemente son llamados de atención para que le demos un mejor manejo a todos estos desechos.

El Texto de Textos nos revela en  Salmo 51:6, “he aquí, tu amas la verdad en lo intimo”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!