Se cree que la gran diferencia entre algunas personas que consideramos como lideres no es tanto sus anhelos o sueños ni tampoco sus predicas como sí el que convierten en realidad aquello que se proponen, mientras que muchas personas se quedan en el intento o peor aun en la intención mental de hacer pero no pasan de dicho estadio. Se trata de comprender la importancia entre lograr una coherencia entre aquello que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos para que podamos actuar correcta y consecuentemente con lo que aspiramos sean nuestras existencias. Y una vez impulsamos dichos pensamientos y sentimientos seguramente nuestro propio cuerpo encontrará las energías necesarias para hacerlo realidad.

Una perla anónima nos reitera que, “la indecisión es la peor de las decisiones”.

Cuentan que en una cotidianidad la tía le solicito a varios de sus sobrinos que le hicieran un favor y solo uno de ellos a regañadientes cumplió con la tarea, así que en la noche cuando toda la familia esta reunida ella les dijo: – regularmente estamos entre tres grupos de personas a la hora de prestar un servicio, los que dicen quiero, los que dicen no quiero y aquellas personas que dicen no puedo y, por ello quiero decirles que creo que las primeras personas que hacen regularmente triunfan en todo, las segundas que nunca hacen se oponen a todo y las terceras que dicen no puedo regularmente fracasan en todo.

Incluso hay quienes aseguran querer hacer algo pero no lo hacen, los cuales quizá dentro de la categoría reflexionada están peor que los tres casos reflexionados, pues ni siquiera se deciden a cumplir con lo que desean y prometen, de allí la importancia de proponernos hacer, servir e incluso fraternizar más con nuestros próximos.

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 3:7, “si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!