En algunos aspectos somos muy diferentes, aunque esas diferencias parezcan más de forma que de fondo, pero en lo realmente no nos podemos sentir distintos es que somos seres humanos y no podemos ser indiferentes a todo lo que ello significa. Lo ideal es reconocer que aun contando con una identidad y una personalidad única hacemos parte integral de una Creación en la que debemos complementarnos gracias a esas pequeñas diferencias y aunque algunas creencias nos llevan a suponer que hay seres superiores a otros, ello no es cierto, debido a que son simplemente aspectos de conocimiento y de modelos de vida que aunque tienen elementos positivos también conllevan algunas cosas negativas que vale la pena trasformar.

Una perla anónima nos dice que, “estar contentos con poco es difícil, pero con mucho casi es imposible”.

Cuentan que en una cotidianidad el tío regreso a casa después de varios años de vivir en el exterior y con mucha prepotencia intentó denotarles a sus hermanos que al hacer parte de un país desarrollado ahora era mucho más que ellos, así que la madre que quiso enseñarles toda la vida algo de humildad a sus hijos les recordó: – ustedes deben ser como la sal para que su presencia no se sienta, pero su ausencia si haga que todo pierda su sabor, además recuerden que nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.

Y es que aunque aun hoy por hoy algunas personas consideran que por vivir en algunos territorios reconocidos como desarrollados se pueden creer incluso superiores a los demás, lo cierto es que aunque vivir en esos países nos puede dar ciertas garantías e incluso permitirnos acceder a unas costumbres y culturas en donde se privilegia algunos aspectos, lo cierto es que no es el territorio el que marca la diferencia como si la actitud de cada ser humano viva donde viva.

El Texto de Textos nos revela en Zacarías 4:6, “no con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho el Creador de los ejércitos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                      COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!