Entre las muchas contradicciones que se tienen en nuestras sociedades, hay personas que aun valorando su vida y todo lo que ella nos ofrece, sin embargo a la vez, no lo demuestran, por lo cual frente a la llegada de algunas criaturas en condiciones económicas no muy coherentes hasta promovemos la posibilidad del aborto, sabiendo incluso que este corta de forma abrupta la existencia de un nuevo ser humano, que no solo tiene el derecho a existir sino que además por difíciles que sean las condiciones económicas de los entornos ya tiene vida. incluso la naturaleza nos enseña que ese ser puede recibir de la leche materna y unos cuidados básicos que no requieren de mayores recursos. Bajo esa mirada deberíamos promover la vida como lo más sagrado que tenemos y hacer de esta no solo nuestra prioridad sino nuestro mayor énfasis.

Una perla anónima explica: “tu mente siempre recrea todo lo que hasta en silencio le digas”.

Cuentan que cuando el médico recibió al menor, luego de un complejo parto natural, descubrió que la madre tuvo un embarazo bastante complejo y que incluso en algunos momentos estuvo decidida a no tener a aquella criatura, razón que para el galeno fue de peso no solo para que el parto fuera tan difícil sino también para que el niño llegara con ciertas afecciones, así que una vez se lo colocó en sus brazos a la madre y a sus familiares y amigos les dijo: – todo niño viene a este mundo con cierto sentido del amor pero depende de los padres, familiares y de los amigos que este amor salve o condene.

Y es que aunque algunas legislaciones siguen promoviendo al aborto como una opción cuando los padres descubren que producto de sus desaciertos no debería llegar esa vida a este mundo, lo cierto es que más allá del debate moral o incluso legal, todo niño merece tener la oportunidad de nacer y esos padres de poder aprender de lo que significa la hermosa responsabilidad de ser padres.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 4:2, “perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!