Hay quienes suponen que llevar la cabeza en alto es señal de prepotencia y hasta orgullo sin embargo, esa debería ser la postura normal de nuestro cuerpo, ya que esta demostrado que esa posición no solo nos permite respirar mejor, sino que nos lleva a que nuestro cuerpo mantenga la armonía al caminar, evitando que el peso de la cabeza descompense la posición general provocando entre muchas cosas dolor de espalda o de cuello. La cabeza en alto también se cree nos ayuda a tener una mejor perspectiva de la vida e incluso a asumir cualquier dificultad con mucha más gallardía y fortaleza, lo que quiere decir que debemos colocar más cuidado en la posición de nuestro cuerpo, de nuestra espalda y sobre todo de nuestra cabeza frente a las situaciones que se nos presentan en el diario devenir.

Una perla de Aristóteles afirma que, “pobre es aquel discípulo que no deja atrás a su maestro”.

Cuentan que cuando el entrenador quiso enseñarle algo trascendental a los chicos que empezaban en el deporte del salto largo, les indicó: – regularmente el atleta de salto supone que debe correr más rápido, saltar con más fuerza y en el momento de pisar la línea de despegue que debe fijar su mirada en el punto donde caerá, cuando lo que deben hacer realmente ustedes es aprender a levantar la cabeza y alzar su mirada, ya que eso les va a ayudar a jalar sus cuerpos en un ángulo que les permita tener una mayor longitud en su salto.

Son técnicas que se van aprendiendo y descubriendo con el tiempo, pero que de no ser usadas correctamente no nos permiten lograr los objetivos anhelados, lo cual si lo aplicamos en nuestro diario devenir, nos enseña que es mejor andar con la cabeza en alto y nuestro cuerpo erguido, no solo para poder vislumbrar la vida desde una mejor perspectiva sino para no dejarnos decaer por cualquier cosa y sin razones de peso.

El Texto de Textos nos revela en Gálatas 5:1, “estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!