Y aunque regularmente consideramos que no hacemos ello y que si fuera por nosotros evitaríamos todo tipo de sufrimientos, lo cierto es que aunque el dolor es natural y en ocasiones imposible de evitar, convertimos este en sufrimiento. Prolongando así no solo esa sensación de dolor sino los hechos que nos generaron dicho dolor. Podemos decidir si parar o no de sufrir, asumiendo las pruebas como oportunidades de crecimiento, sabiendo que algunas adversidades aun siendo naturales nos ofrecen esa posibilidad de vida. Por lo que más allá de buscar atormentarnos con ellas debemos aceptarlas, asimilarlas y si es el caso transformarlas. Seguirnos flagelando por algo que ya paso y atormentándonos incluso por aquello que no esta en nuestras manos solucionar, no es la mejor opción y si se trata de recibir lecciones no es nada lógico que sigamos disfrazando estas de lesiones.

Una perla que simboliza la labor de un guía afirma: “si no sabes te enseño, si no puedes te ayudo, pero si no quieres, nada puedo hacer por ti”.

Cuentan que cuando el hermano llegó del extranjero para el entierro de su padre, una vez este termino y observó a todos sus hermanos llorando, les conto un chiste. Y aunque estos estaban tristes y acongojados, todos se rieron. Así que el hermano volvió y conto el mismo chiste y ya casi nadie se rio, por lo que este nuevamente contó el mismo chiste y ahora si nadie se rio, en cambio si lo empezaron a mirar con extrañeza y molestia para que se callara, respetara su dolor y además no siguiera contando el mismo chiste como un loro. Pero ante su insistencia uno de sus hermanos le recordó que ya incluso se sabían el chiste, a lo que el hermano les dijo; – si no podemos reírnos varias veces de una misma cosa, porque lloramos por lo mismo una y otra vez.

Y aunque con este historia no estamos desvirtuando el natural dolor que sentimos por la muerte de un ser querido y menos el duelo que tradicionalmente se guarda debido a ello, también es cierto que en ocasiones no es nada coherente el atormentarnos una y otra vez por algo que ya no podemos solucionar.

El Texto de Textos nos revela en I Tesalonicenses 3:12, “y el Creador os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!