En términos muy generales tenemos un cuerpo con una serie de sistemas que a su vez fueron formados por células y moléculas que cumplen con una función especial. Dicho cuerpo en la parte de su cerebro nos permite una serie de pensamientos, imaginarios y un lenguaje que nos posibilita no solo comunicarnos con nosotros mismos y los demás sino hacernos a unas ideas abstractas al respecto de la vida y lo que nos sucede y, aunque hay quienes suponen que eso es todo lo que tenemos y que por ende la vida se trata de disfrutar de las cosas que esas posibilidades nos brindan gracias a esas capacidades que nos ofrece dicho objeto o ser, lo cierto es que hay mucho más, un todo, que implica un contenido, que es lo que realmente le da un sentido a nuestras coexistencias.

Una perla anónima nos invita a que “no ilusionemos a nadie con nuestras palabras si vamos a desilusionar con nuestras acciones”.

Cuentan que en una cotidianidad el docente de filosofía quiso que sus educandos de ultimo año los cuales estaban definiendo sus carreras universitarias, así como sus proyectos de vida futuros, hicieran una diferencia de fondo para definir, si dichas búsquedas estaban más orientadas por el tener o por el contener y como algunos no le entendían este les explicó: – el tener nos llama a lograr objetivos visibles y materiales así como posiciones sociales que aparentemente le dan un proyecto más claro a nuestras existencias, mientras que el contener tiene que ver con lo que lograremos en nuestro ser interior y los efectos de ese contenido que nos servirán para encontrarle sentido y propósitos a nuestras vidas.

Y es que en el fondo lo que vale es el contenido de nuestro ser, que de forma muy filosófica nos invita a revisar nuestros pensamientos, sentimientos e incluso todo aquello que realmente orienta nuestras existencias y las motiva o de lo contrario nos quedaremos en el mundo de suponer, que es solo lo exterior con sus objetos materiales lo que le dio una orientación a nuestras vidas y familias.

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 5:7, “porque por fe andamos, no por vista”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!