Y aunque ese calculo no es probable que lo tengamos con exactitud, si es viable que logremos reflexionar mejor desde la perspectiva de entender que son muchos los segundos que la vida nos esta otorgando para vivir, lo que no quiere decir que este no pueda ser nuestro ultimo segundo, ya que ese tema no depende tanto de nosotros. La motivación de esta reflexión nos lleva a que empecemos a valorar mucho más cada segundo que se nos da comprendiendo que ese corto espacio de tiempo lleva implícito el concepto de una nueva oportunidad para degustar de este mundo y todo lo que la Creación nos ofrece a través de él, lo que a su vez nos debe servir para no desperdiciar más nuestros muchos segundos de existencia en conflictos sin sentido de los cuales seguramente nos arrepentiremos cuando por un segundo de descuido ya no estemos más vivos.

Una perla Mark Twain concuerda en que “siempre que te encuentres del lado de la mayoría, es el momento de hacer una pausa y reflexionar”.

Cuentan que cuando le preguntaron al relojero al respecto de lo que más le gustaba de su profesión este expresó, que las muchas enseñanzas que entregaban las manecillas del reloj. Mientras tocaba el segundero para recordar que de acuerdo a sus creencias, tenia claro que la vida nos entrega en cada nuevo segundo, una nueva oportunidad y por ello así se le denominaba a ese nuevo espacio de tiempo, presente, por lo cual invitó a quienes le preguntaron a que entendieran que esa visión optimista que nos ofrece el reloj debe cogobernar también nuestras búsquedas diarias.

Y es que no es casualidad que al segundo le llamemos así ya que este nos da una nueva oportunidad lo que no solo nos debe llenar de optimismo sino que nos debe servir para comprender que en un segundo, podemos perder nuestra vida, lo que quiere decir que si se nos otorgó un nuevo segundo debemos agradecer al mismo Creador porque nos permite seguir viviendo.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 3:5, “no te apoyes en tu propia prudencia”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                     COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!