La curiosidad y la necesidad de investigar nos han impulsado a extender la búsqueda más allá de la Tierra, en una aventura de descubrimientos y exploraciones emocionantes pero a la vez complejas, las mismas que llevaron a Cristóbal Colón, Marco Polo o Hernando de Magallanes a cumplir con sus sueños, los cuales les permitieron conocer nuevas civilizaciones en las cuales cohabitaban seres que por extraños que parecieran, eran semejantes. Además encontraron un mundo en parte similar al que ya conocían lleno de árboles, ríos y pájaros. Más quienes buscan descubrir otros planetas suponen que allá pasan cosas que aquí, en nuestro planeta, no, por lo cual hablan de hoyos negros, pulsares, grandes explosiones de supernovas y otros conceptos que tienen poco que ver con nuestras experiencias terrestres e incluso no cuentan con punto de comparación.

Una perla William James afirma, “el arte de ser sabio, es el arte de saber qué pasar por alto”.

Cuentan que la astrónoma chilena María Teresa Ruiz en su libro Hijos de las Estrellas, asegura que la vida y la historia de cada ser humano comienza antes de lo que suponemos es nuestro árbol genealógico, ya que inicia en el mismo cosmos, y de allí la importancia de la exploración del universo ya que más allá de la Tierra hay cientos de cosas a las que hemos ido accediendo gracias a nuestra mente, inteligencia e imaginación, con las cuales hemos extendido nuestros sentidos mediante la creación de instrumentos que nos permiten medir e interpretar la información que nos arroja dicho universo. Pero lo más importante para dicha autora es que con esa información aprendamos a querernos un poco más, ya que existimos para ello.

Y es que los datos que nos llegan en forma de radiación electromagnética a modo de rayos gama, rayos X, luz ultravioleta, luz visible, infrarrojo y demás tipos invisibles para el ojo humano y que emite ondas submilimétricas o decamétricas nos sirven gracias a sus diversos tipos de radiación para detectar con distintos instrumentos desde la superficie de la Tierra o, gracias a los satélites, en su espacio circundante una información con cientos de posibilidades que aportan incluso para entendernos mejor como especie.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 1:20, “las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la Creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas”. 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!