La humildad en el fondo nos invita a conocernos, reconocernos en nuestra esencia como seres vivos y a la vez aceptar que en ese proceso tenemos una serie de debilidades, limitaciones y defectos, que debemos mejorar y para ello lo mejor es fortalecer nuestras capacidades, aspiraciones, retos, propósitos e intenciones. Lo que nos dice que para ser humildes no solo debemos aceptarnos como somos sino a la vez buscar cada vez más el sentirnos partes integrales de una Creación a la que nos debemos. Contrario a ello esta la soberbia que nos contamina y que nos hace creernos lo que no somos intentando incluso pasar por encima de los demás en una búsqueda egoísta que solo nos lleva a deteriorarnos como especie.

Una perla anónima nos expresa que, “el Creador esta tan lejos como lo pongamos en nuestro día a día”.

Cuentan que cuando el padre llevó a su hija para enseñarle un poco al respecto de los campos que seguramente ella algún día en un futuro debía de cuidar, le preguntó al respecto de lo que observaba, por lo que ella le dijo que sentía que aquellas cañas de trigo que tenían sus cabeza erguida demostraban que ya la cosecha estaba lista y debía ser tomada prontamente, pues las que bajaban su espiga casi hasta la tierra denotaban que pronto fallecerían. Por lo que el padre concluyó: – contrario a lo que piensas las que están cabizbajas y casi en tierra son las que están listas para ser recogidas mientras que las erguidas no lograron madurar.

Y quizá lo mismo nos pasa a los seres humanos ya que quienes viven erguidos por su orgullo no logran madurar y no están listos para dar lo mejor de si a la misma Creación, devolviendo así un poco de lo mucho que nos ha sido dado y quizá es que por ello por esa visión egoísta y poco humilde es que no podemos alimentar las existencias de otros.

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 5:5, “igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: el Creador resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!