Se dice que son más los actos inconscientes que acontecen en nuestro día a día que aquellos que consciente y voluntariamente hacemos. Lo que nos invita a hacernos más que conscientes de todas las inconciencias que cogobiernan nuestras existencias, lo que quiere decir que nuestros actos volitivos deben ser coherentes no solo con lo que pensamos, con lo que hacemos, con lo que decimos, sino a la vez con los acuerdos sociales que en pro del bienestar general se han consolidado con el trascurso de nuestras comunidades y sus vivencias. Bajo esa mirada lo ideal es tomarnos un tiempo diario para reflexionar en todo aquello que nos debemos hacer más conscientes en el día a día corrigiendo aquellos hábitos inconscientes que incluso en ocasiones nos llevan a hacer lo que no queremos hacer voluntariamente.

Una perla de Rene Mey afirma; “el mejor consejo que darás, es el que demuestres con tus actos, ya que no hay amor sin hechos”.

Cuentan que cuando le preguntaron al predicador el día de la fiesta de disfraces el por qué se había disfrazado de piloto de avión este respondió: – porque es la mejor manera de recordarles a quienes han venido a esta fiesta que al igual que los pilotos están todo el tiempo conectados y dejándose guiar por la torre de control desde antes de iniciar vuelo y durante este como lógicamente para el aterrizaje nosotros necesitamos estar todo el tiempo en comunicación con nuestro Creador dejando que sea Él quien guie nuestro viaje por este planeta.

Y es que aunque nos cueste aceptarlo o en ocasiones entenderlo, a veces andamos por la vida como con un piloto automático viviendo inconscientemente cuando lo ideal es hacernos cada vez más conscientes del valor de nuestras existencias y a la vez de la importancia que estas, sean guiadas ojala por su propio Creador para lo cual no requerimos más que ser obedientes a sus mandatos.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 57:9,Te alabaré entre los pueblos, oh Creador; cantaré de ti entre las naciones. Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad”.

 

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                   COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!