Dentro de las muchas curiosidades de nuestro modelo mental hay una que vale la pena reflexionar a fondo y que tiene que ver con el suponernos dueños de la vida, lo cual nos lleva incluso a querernos apropiar de cientos de objetos de esta creación que si bien podemos degustar y hasta egoístamente hacer que otros no disfruten de ellos, realmente no nos pertenecen. Es entonces la muerte la mejor forma de enseñarnos que no somos dueños sino simplemente mayordomos especialmente de la vida con la cual nuestra tarea debería ser la búsqueda de un bienestar general y de unas sanas inter relaciones que nos vinculen cada vez más con la Creación en vez de visionarnos lejanos incluso de nosotros mismos.

Una perla de Platón nos insinúa que, “los hombres sabios hablan porque tienen algo que decir, los necios lo hacen porque tienen que decir algo”.

Cuentan que en una cotidianidad dos amigas dialogaban: – lo más curioso es que literalmente podríamos morir mañana por lo que no es coherente que no vivamos relajadas y disfrutemos del día a día, que degustemos de nuestros alimentos y especialmente de lo que estamos haciendo en este momento, que no nos demos la oportunidad de relacionarnos sana y fraternalmente con los demás seres vivos, que prefiramos cargarnos de dilemas y conflictos cuando tenemos la posibilidad de llenarnos de nuevos acuerdos y lo peor del caso, que nos creamos dueños de algunas cosas especialmente de la vida cuando en cualquier momento esta nos puede ser quitada.

Y es que en el día a día tras muchos de los proyectos que cual expectativas visionamos nos olvídanos que somos frágiles, temporales, y que aunque ahora estamos vivos más adelante es posible que no lo estemos por lo cual deberíamos degustar cada momento que se nos otorga vinculándonos con esas inter relaciones de la manera mas fraternal que podamos.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 5:20, “Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                     COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!