Mucho se habla de nuestra capacidad creativa pero parece que poco o nada se explota esta en sus posibles dimensiones, incluso parece que nuestros sistemas educativos trabajan más nuestra memoria y el hecho de reiterarnos en algunos conocimientos que la búsqueda de construir nuevas y mejores posibilidades cognitivas, pero alejándonos un poco de este debate, sí es de sumo valor que asumamos el reto de revisar todos esos imaginarios que recrean nuestras realidades y hacer a un lado algunas imágenes que si bien están allí quizá como producto de las reiteraciones de nuestros cuidadores, pueden ser trasformadas por nuevas visiones que nos permitan pensamientos más coherentes al respecto de lo que debe ser ese otro sentido de la vida, en donde prime más lo fraternal y servicial y menos la competitividad y egoísmo que nos sacude.

Una perla anónima nos invita a comprender que, “el ofendido muchas veces sabrá perdonar, pero el ofensor jamás perdona”.

Cuentan que cuando el docente vio como sus alumnos en una buena cantidad contaban con elementos tecnológicos de la marca Apple los invitó a que reflexionaran al respecto de cómo el símbolo de la manzana trasforma a diario nuestras vidas, llevándolos a visionar que fue una manzana la de Eva la que introdujo el pecado en esta tierra, que la manzana de Isaac Newton nos demostró la teoría de la gravedad para que mantuviéramos los pies en la tierra, que la manzana del grupo musical los Beatles puso a toda una generación a tener otra perspectiva de la vida a través de la música y que en nuestros tiempos la manzana de Apple y de la empresa de Steve Jobs nos quiere demostrar que la vida puede ser mucho más fácil si así nos lo proponemos.

Y aunque es un símbolo entre los muchos que tenemos e incluso representa una de las ciudades más importantes del mundo que se reconoce como la gran manzana: New York, lo cierto es que vale la pena asumir esta y otras imágenes como una motivación para comprender mejor nuestra razón y el peso que cada símbolo tiene gracias a nuestros propios imaginarios.

El Texto de Textos nos revela en Filipenses 4:8, “por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Creador de paz estará con vosotros”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                      COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!