Y aunque seguramente nos parecerá que solo usamos nuestro teléfono móvil cuando es necesario lo cierto es que diversos estudios demuestran que cada vez son más las personas que se convierten en adictos de estos aparatos y de todas las aplicaciones que ellos nos ofrecen, llegando al colmo que en sus mismos puestos de trabajo o en reuniones más intimas con seres cercanos priorizan lo que allí se les informa que lo que realmente deberían estar haciendo. Y aunque debido a ello en algunos lugares ya se prohíbe el uso del teléfono móvil mientras uno se encuentre allí, lo ideal es comprender cuándo, cómo y dónde usarlo para que ese distractor no termine alejándonos de las cosas que verdaderamente le deben de dar sentido y propósitos a nuestras coexistencias.

Una perla de Wilde asegura que, “las tragedias de los otros son siempre de una banalidad exasperante”.

Cuentan que cuando le preguntaron al experto en prevención vial cuales eran los principales distractores que causaban la mayoría de accidentes automovilísticos, este explico: – de menor a mayor el que no ocurre con tanta frecuencia pero nos debe servir como llamado de atención tiene que ver con cambiar emisoras o la música del aparato receptor que esta al lado del volante, seguidamente y afortunadamente hay cada vez más leyes para que se evite este, el ingerir bebidas alcohólicas o incluso otro tipo de alucinógenos, también influye en menor proporción el hablar con nuestros acompañantes o el viajar con niños y estar atento de ellos, así como la publicidad visual exterior pero en el cincuenta por ciento o más de lo casos es el uso del teléfono móvil mientras se conduce y el estar pendiente de este es lo que genera los mayores accidentes.

Y es que tristemente hemos convertido este útil dispositivo para comunicarnos con los demás en una especie de adicción de la que no nos podemos despegar ni siquiera cuando estamos comiendo y menos en actividades rutinarias como caminar o conducir, lo que hace necesario más que prohibiciones, que crezcamos en el hábito de saber que todo tiene un momento y un lugar.

El Texto de Textos nos revela en Gálatas 6:7, “no os engañéis; El Creador no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                        COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!