Y aunque en ocasiones pensamos que no hablamos mal de nadie, el solo hecho de escuchar a terceros denigrando de otras personas y por ende prestarles oído a sus comentarios ya es muy diciente, ya que lo ideal es evitar este tipo de rumores e invitar a quienes los difunden a que no lo hagan más y antes de hablar de la persona, hablen con la persona, incluso con el propósito que ese ser humano cambie, si es que tanto les molestan sus comportamientos. Seguir dejando que se difundan chismes es un mal hábito que debemos erradicar de nuestras sociedades ya que regularmente con ello no solo le hacemos daño a esos otros seres, sino a nuestra misma comunidad que se habitúa a hablar mal de todo y de todos y a que ese tipo de maldiciones se propaguen en nuestros hogares.

Una perla de Beethoven nos cuestiona: ¿qué somos cuando nos comparamos con el universo?

Cuentan que en una cotidianidad la mejor amiga escuchaba como una vecina hacia todo tipo de comentarios de los demás y su amiga no solo le escuchaba sino que además interactuaba con la chismosa casi patrocinándole sus comentarios desafortunados, así que cuando termino de escuchar y ya estaban a solas la buena amiga le dijo: – me gustaría revisaras algunas cosas que he denotado hoy y es que haces comentarios sin fundamento acerca de los demás y robas su reputación, además siempre me has dicho que uno no debería saludar con sombrero ajeno, tomando crédito por trabajos que han realizado otros, pero eso es lo que más haces.

Y es que con el solo hecho de escuchar al chismoso ya estamos haciendo parte de dichos malos hábitos, siendo la mejor opción alejarnos de ese tipo de comentarios y más bien invitar a estas personas a callar o si el es caso a decirles a quienes consideran están actuando mal frente a dichas opiniones para no estar injuriando a nadie y menos lastimando a otros.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 3:7, “no seas sabio en tu propia opinión; Teme al Creador, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!