Bien se dice que todos los excesos son malos lo que quiere decir que si a nuestros hijos les damos incluso cuando no se necesitan y no les enseñamos el valor de ganarse algunas cosas por sus méritos, desafortunadamente estos se enseñaran mal y lo mismo les sucederá si no les enseñamos a resolver dificultades y a lograr acuerdos ante los diferentes conflictos que se les presenten sobreprotegiéndoles al punto que ante cualquier pequeña desavenencia se descompongan. Se trata de aprender a educar a las nuevas generaciones permitiéndoles que superen las diferentes pruebas que la vida nos ofrece haciéndoles entender que aunque algunas nos llegan a afectar no podemos dejarnos infectar de estas.

Una perla poética de Mario Benedetti expresa: “estábamos, estamos, estaremos juntos, a pedazos, a ratos, a parpados, a sueños”. 

Cuentan que en una cotidianidad la abuela observó como su hijo le daba al nieto todo lo que este pedía bajo el argumento que él debía de tener todo lo que él no tuvo y además evitarle sufrir lo que este tuvo que padecer en algunos momentos, por lo que ella como madre de aquel sobre protector le comentó: – a diferencia de lo que crees tengo muy claro que si uno le quita a su hijo todas las piedras del camino que la vida le coloca, este no sabrá que hacer cuando se tropiece con la más diminuta de ellas y tú no estés allí para resolverle.

Y es que en ocasiones algunos padres suponemos que evitarles conflictos a nuestros hijos o incluso darles todo lo que necesitan sin que realmente sea algo indispensable, es el camino cuando realmente termina siendo un error que hace que esos niños no puedan enfrentar las situaciones futuras que se les presentarán e incluso que ante cualquier dilema estos se decaigan, depriman y hasta se suiciden.

El Texto de Textos nos revela en Efesios 5:16, “aprovechando bien el tiempo porque los días son malos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                          ¡nos trasformaremos!