Hay quienes nos recomiendan no hablar de soluciones frente a algunos inconvenientes que se nos presentan en el día a día, como sí de acuerdos y trasformaciones, sí nuevas posturas que nos permitan cambiar no solo las perspectivas que tenemos al respecto de algo o de alguien sino también nuestra postura al respecto de dichas situaciones. Tengamos claro que los verdaderos cambios empiezan en nuestro ser interior y nos llevan posteriormente a tener nuevas definiciones en relación a las cosas que antes veíamos como dilemas e incluso gracias a esa revisión a proyectarnos nuevas salidas si así se quiere usar mejor el término para poder dejar de cargarnos con lo que antes descalificábamos como algo adverso.

Una perla de Rousseau dice que “la paciencia es amarga; pero su fruto es dulce”.

Cuentan que cuando su mejor empleado llego muy triste a trabajar debido a que le negaron el préstamo con el cual suponía podía independizarse y montar su nuevo negocio, el jefe le escuchó sus quejas y todas las diatribas que acompañaban esa visión de sentirse de malas, por lo que una vez terminó, este le comentó algunas experiencias que le habían acontecido antes de ser empresario y remató dichas historias diciéndole: – uno no debe dejar que algunos pensamientos le estorben su futuro con expectativas erradas o recuerdos de un pasado que ya paso, como en la cocina se trata de comprender que no se pueden separar ya los huevos revueltos solo hay que comérselos.

No ganamos nada con combinar unas cosas con otras y menos después intentar que todo ese cúmulo de cosas no nos afecten, ya que al sumar conflictos del presente con recuerdos similares del pasado y expectativas traumáticas del futuro, simplemente estamos consumiéndonos en nosotros mismos, por lo que en vez de encontrar salidas magnificamos y prolongamos nuestros dilemas.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 4:18, “mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!