Hay personas que le temen a los cambios mientras que otras al mismo acto de vivir, suponiendo que la muerte les acecha y que por ende al no hacer algo le evitaran. Sin embargo es bien sabido que las grandes trasformaciones históricas y universales se han dado gracias a los que se alejaron de dichos miedos y enfrentaron la situación arriesgando su propio bienestar en la búsqueda de algunos cambios. No se trata entonces de promover trasformaciones porque si y menos revoluciones que generen atropellos sin razón, como sí de hacernos conscientes de la necesidad de generar una serie de cambios internos que logren convertirse en ejemplo para que otros seres se motiven a seguir nuestras acciones coherentes, correctas y consecuentes.

Una perla anónima nos recuerda que “manejar el silencio es mucho más difícil que la palabra”.

Cuentan que en una ocasión en la época de la esclavitud uno de los esclavos más apetecidos pero rebeldes fue subastado por una enorme cantidad de dinero, tal que ni el mismo lo podía creer. Sin embargo y pese a saber de la exagerada suma que por el pagaron se mantuvo en su postura rebelde y hasta agresiva hasta que leyó en una carta el motivo por el cual se había pagado tanto por él y era el deseo de aquella persona que usara esa rebeldía ya ahora libre para liberar a sus hermanos de la esclavitud, lo cual no solo toco su corazón sino que hizo que permaneciera por un buen tiempo sirviendo amablemente a quien tenia tan generosa expectativa.

Y es que la historia nos demuestra que los grandes cambios se han dado gracias a personas que sintiéndose inconformes por lo que les sucede toman la decisión de cambiar esa situación colocando en riesgo para ello incluso su propia vida.

El Texto de Textos nos revela en Santiago 1:21, “recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                       COTIDIANIDADES…                                                                                      ¡nos trasformaremos!