Se dice que una cosa es alimentarnos a diario con cualquier tipo de comida y otra el hacerlo bien con productos que contengan los nutrientes necesarios como para retroalimentarnos armónicamente de la misma Creación. Y es que no solo se trata de ingerir los alimentos físicos correctos y en las cantidades coherentes sino que también debemos proponernos el hacerlo en los horarios apropiados y en condiciones adecuadas buscando adicionalmente tener interacciones fraternales con los demás seres vivos con pensamientos positivos que nos permitan tener una mejor calidad de vida. Se trata entonces de nutrir nuestras coexistencias de todo lo mejor que podamos comprendiendo incluso que cualquier exceso es dañino.

Una perla de Mary Shelley dice: “no deseo que las mujeres tengan más poder sobre los hombres sino que tengan mas poder sobre ellas mismas”.

Cuentan que el Kiwi es una buena fuente de potasio, de magnesio, de vitamina E y de fibra. Su contenido de vitamina C es dos veces mayor que el de una naranja incluso que una manzana la cual tiene un contenido bajo de esa vitamina. Y es que el Kiwi contiene los antioxidantes que aumentan la actividad de la vitamina C de modo tal que ayuda a bajar los riesgos de cáncer del colon, ataque del corazón y de un paro cardiaco. Sin embargo es la fresa la que tiene la energía antioxidante total más alta entre las frutas protegiendo al cuerpo de obstrucciones en los vasos sanguíneos que son la mayor causa por la que se contrae el cáncer.

En fin son las frutas como el kiwi o la naranja buenas medicinas para nuestro ser, tanto que nos ayudan a mantenernos lejos de los resfríos, nos bajan el nivel de colesterol, previenen y disuelven las piedras que puedan haberse formado en los riñones así como nos ayudan a disminuir el riesgo de cáncer del colon, y con todo y ello preferimos otro tipo de productos que las frutas y las verduras.

El Texto de Textos nos revela en Isaías 47:13, “te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!