Algunas personas consideran que el propósito de esta vida tiene que ver con resultados económicos y por ende con la obtención de logros desde la lógica de las posiciones sociales. hay otra mirada en donde otros seres humanos tienen muy claro que esos objetivos son simplemente a corto plazo y en la mayoría de los casos no satisfacen nuestros seres sino momentáneamente. Así las cosas vale la pena que nos propongamos metas a largo plazo y que estas tengan una perspectiva trascendente que es diferente a conceptos futuristas que nos distorsionan a veces de lo que significa la vida. mirada transitoria que tiene que ver con nuestro paso por este mundo y que nos debe dejar enseñanzas de crecimiento y no de sumar bienes, ya que estos no pueden viajar a esas otras esferas o dimensiones con nosotros.

Una perla anónima nos reitera que, “nada es perpetuo y pocas son las cosas duraderas”.

Cuentan que en una cotidianidad una mujer que presumía por tener un cuerpo escultural se molestó porque un hombre no le presto la debida atención a la cual ella estaba enseñada y que suponía lógica por sus cualidades físicas, así que con algo de rabia le preguntó a este si no le gustaban las mujeres, a lo que él respondió: – desde hace años entendí que la masa glútea atrae bastante a la mayoría pero es la masa encefálica la que realmente debe llamarnos la atención siendo además la que realmente nos conduce a enamorarnos.

Y es que estamos tan equivocados con respecto a las prioridades que debemos tener en nuestras vidas que enfatizamos demasiado en un cuerpo físico que lentamente se va destruyendo, descuidando un ser espiritual que eternamente debemos ir construyendo. Y aunque no faltará quien pida pruebas al respecto, lo único cierto es que todo cuerpo termina descomponiéndose en un cementerio o en un horno crematorio.

El Texto de Textos nos revela en Éxodo 22:22, “a ninguna viuda ni huérfano afligiréis. Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                     COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!