En comunidades en donde la pereza, el egoísmo y las enfermedades parecen estar a la orden del día nos cuesta mucho comprender las causas de estos y otros males, algunos de los cuales se podrían combatir con caminatas diarias, levantándonos muy temprano a acompañar estas con estiramientos y ejercicios de respiración en donde adicionalmente nos llenemos de pensamientos positivos dándole con ellos un nuevo sentido a nuestras coexistencias. Y es que mucho tiene que ver el sedentarismo, la mala alimentación y el llenarnos de expectativas que nos cargan y con las cuales le perdamos el sentido a la vida contagiándonos con ello de todo tipo de enfermedades, teniendo que ser nuestro cuerpo el que nos llame la atención en el propósito que corrijamos ese modelo de vida que nos esta aniquilando.

Una perla anónima nos invita a: “ser ese adulto que tanto necesitábamos cuando éramos niños”.

Cuentan que cuando la mujer fue al médico alternativo por un problema de dolor en las rodillas, este le contó que por lo menos un cincuenta por ciento de los adultos mayores de sesenta años sufren de artritis y lo peor es que cada día es mayor el número de personas que incluso con una edad más joven son afectados por esta enfermedad, todo porque la osteoartritis en la rodilla, como se le conoce técnicamente a esa enfermedad implica una condición donde las articulaciones de los cartílagos se rompen. Pero lo simpático de acuerdo al experto, es que una simple terapia física ayuda mucho para aliviar esto lo cual se corregiría con hacer estiramientos diarios que no solo alivian el dolor sino que sirven para reestablecer algunas funciones que se van deteriorando por nuestro mal uso.

Se requiere simplemente de unos simples estiramientos diarios para fortalecer nuestros músculos así como de una serie de ejercicios que como el caminar nos ayudan incluso a usar menos medicamentos para aliviar algunos de los dolores de esos que nos quitan el ánimo y en algunos casos hasta el sentido de nuestras coexistencias.

El Texto de Textos nos revela en II de Timoteo 1:5, “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                      COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!