Reconocer la idoneidad de una persona para que nos ayude no están fácil como creemos, máxime cuando estamos inmersos en comunidades en donde el engaño prolifera y en las cuales una serie de charlatanes se dedican a estafarnos incluso conscientemente de ello. Es claro que en momentos en donde nos encontramos en problemas perdemos la perspectiva y por lo tanto nos enceguecemos y hasta ensimismamos, pero ello no es coherente, ya que es en ese momento en donde la vida misma nos esta llamando la atención para que crezcamos y aprendamos a tomar el control tanto de la situación como de las emociones que nos afectan por lo cual la mejor alternativa siempre será la de calmarlos y además adiestrarnos para confiar en aquellos seres a quienes probados por sus mismos actos cotidianos les debemos aprender por lo menos escuchándoles.

Una perla anónima nos reitera que, “lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama”.

Cuentan que en una cotidianidad una persona poco creyente fue donde su mejor amigo a contarle algunos de sus dilemas, admitiéndole que estaba cansada de visitar todo tipo de personas que simplemente le habían engañado, a lo que este le dijo: – porque ahora no le preguntas a tu chaman, el por qué dejaste de cantar, de reír, el cuánto dejaste de contar historias y de escuchar lo que otros te querían contar, o cuándo dejaste de sentirte cómoda con tu propia vida, en fin, cuando por andar en sus embrujos te distrajiste y concentraste en sus sus hechizos los cuales simplemente te quitaron el verdadero deseo de vivir.

Hay momentos en nuestras vidas que preferimos acudir a inexpertos o hasta charlatanes para que nos ayuden en algunos de nuestros diarios dilemas en vez de ir a la fuente de esos mismos conflictos que pueden estar en situaciones que hasta nos imaginamos o descalificamos como adversas cuando deberíamos visionarlas quizá como pruebas de crecimiento y fortalecimiento.

El Texto de Textos nos revela en Isaías 43:1, “no temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!