Vivimos distraídos en un pasado que ya paso o en un futuro incierto que probablemente no llegará, lo que quiere decir que desperdiciamos la posibilidad de vivir cada aquí y cada ahora que la vida nos regala y lo más triste de esa visión, es que por estar enfocados en lo que ya no podemos variar nos aislamos de un presente que nos esta entregando la posibilidad de trasformar todo aquello que esta allí, listo en este instante y presto para que iniciemos las pequeñas y continuas acciones que nos podrán dar en el futuro las trasformaciones que tanto anhelamos. Así que es este momento la mejor alternativa que tenemos en vez de meternos en cientos de distractores desperdiciando esta enorme posibilidad que nos otorga la vida en este eterno presente.

Una perla anónima nos invita a que “evitemos percibir tanto lo que hizo una persona hoy y nos enfoquemos mejor en lo que ha venido haciendo esta por años”.

Cuentan que cuando se encontraron dos buenos amigos después de varios años de vivir en diferentes latitudes, uno de ellos se dedicó a quejarse de su vida y a denotarle al otro el enorme arrepentimiento que sentía por una serie de situaciones que le estaban agobiando y de las que ya no podía hacer nada. Por lo que el otro luego de escucharle con mucha atención le comentó: – lo más importante no es lo que hiciste, sino lo que harás a partir de ahora ya que eres lo que haces y no lo que dices que hiciste o que vas a hacer.

Tenemos una tendencia a quedarnos en recuerdos dolorosos del pasado y en algunos casos en expectativas que vemos como imposibles de nuestro futuro por lo cual la mejor opción que se nos entrega tiene que ver con cada aquí y cada ahora que la vida nos obsequia y que regularmente desperdiciamos por estar lejos de dicho presente.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 3:7, “no seas sabio en tu propia opinión; teme al Creador, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                                                                                    

 COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!