Cuando se hable de un emulo regularmente se hace referencia a un imitador que pretende realizar las mismas acciones de quien ha decidido imitar. Y aunque ello no es para nada malo, si podemos asumir que él hecho de imitar a otro ser humano por más aprecio que le tengamos a este ser, nos puede estar quitando la posibilidad de vivir nuestra propia vida. Ahora si al imitar a ese ser estamos simplemente tomando algunos valores ejemplarizantes e incluso llevando nuestra existencia a un estado mejor, ello es sano, pero entendiendo que cada quien debe vivir sus propias experiencias lo que no quiere decir atender solamente todas esas recomendaciones y preceptos que le darán a nuestras futuras acciones mejores resultados.

Una perla anónima nos recuerda que “a todos nos iguala la ceniza, ya que aunque vivamos como desiguales todos moriremos iguales”.

Cuentan que cuando la madre observó como su hijo intentaba imitar en todo a su mejor amigo, le llamó y le preparó una exquisita cena. Y mientras degustaban de esta, le recordó: – que la vida nos presenta a diario una serie de pruebas que cual exámenes de capacitación, admisión y mejoramiento continuo son diferentes para cada uno de nosotros así desde nuestra lógica de imitar no queramos entenderlo. Por ello – concluyó la madre – no es nada coherente tratar de copiar del examen de otros pues con esa actitud solo estamos reprobándonos a nosotros mismos.

Tristemente tenemos una tendencia a imitar y regularmente suponemos que al hacer lo mismo que vemos como agradable en otras personas obtendremos iguales resultados, sin darnos cuenta incluso que estamos obligados a cumplir con nuestras propias lecciones y a sobre pasar nuestras propias pruebas.

El Texto de Textos nos revela en I de Corintios2:9, “antes bien, como está escrito:cosas que ojo no vio, ni oído oyó,ni han subido en corazón de hombre,son las que el Creador ha preparado para los que le aman”.

 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!