Algunas personas consideran que hacen una labor simplemente por obtener un dinero, sin darse cuenta que gracias a esos esfuerzos cotidianos más que obtener el sustento podemos encontrarle un sentido a la vida. Mirada que nos invita a que cada persona se sienta útil a la misma humanidad lo que quiere decir que cada labor que hacemos tienen una trascendental importancia en el gran todo universal, así supongamos que con nuestras acciones y hasta omisiones no estamos afectando a nadie. En el fondo somos llamados a aportar en vez de apartar, a servir a los demás y a colocar lo mejor de nosotros para que este universo en general funcione armónicamente como lo debe hacer o de lo contrario no podemos reclamar que se nos de lo que ni siquiera nosotros estamos dispuestos a entregar.

Una perla de Neil Simón nos reitera que, “el mal genio es lo que nos mete en líos y el orgullo es el que nos mantienen en ellos”.

Cuentan que cuando el relojero terminó de hacer la nueva pieza, la colocó al lado de dos viejos relojes, por lo que uno de ellos, el que más se dañaba y al cual el relojero mantenía en el taller, le dijo al nuevo reloj: – ahora estas dando tu tictac con mucho entusiasmo; pero te cansaras cuando hayas marcado treinta y tres millones de tictacs. Así que asustado el nuevo reloj perdió su entusiasmo y marchó de forma más lenta intentando parar su segundero. Pero el otro reloj el preferido del relojero, el que él mantenía como ejemplo y orgullo para con su clientela, rápidamente repuso: – no prestes oído a esas necias palabras, tu vida será maravillosa si solo entiendes que tu labor es dar un tic tac tras de otro, uno a la vez, uno cada momento, eso es maravilloso, ya que todo el mundo estará pendiente de dicho tic tac.

Valida historia de vida que nos demuestra que si nos dedicamos como los buenos relojes a hacer nuestra labor, esa que implica un tic tac a la vez, atendiendo las sabias palabras de quienes degustan cada segundo de sus existencias, probablemente lograremos descubrir que al superar la prueba de los treinta y tres millones de tic tac la vida encuentra sus mejores propósitos.

El Texto de Textos nos revela en Joel 1:14, “proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de nuestro Padre celestial nuestro Creador, y clamad a Él”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!