Hoy por hoy se habla mucho del emprendimiento pero se olvida que más allá de las teorías el inicio de cualquier proceso que queramos emprender implica esfuerzo, constancia, trabajo, paciencia y otra serie de valores que se deben cultivar en el día a día superando todas las barreras y dificultades que la misma sociedad nos coloca para alcanzar este tipo de metas mercantiles. Todo proyecto que se emprende tiene en esencia que superar pruebas y en estas se incluye una serie de competidores que regularmente se ocupan un poco más de cómo hacerle daño a los otros que de ser los mejores, de allí que se podría decir que para ser empresarios se requiere de una actitud diferente que permita que ese anhelo de envergadura social se haga realidad por encima de todas las vicisitudes que se nos presenten.

Una perla de John Locke afirma: “la felicidad es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”.

Cuentan que cuando el empresario fue invitado a su antiguo colegio para que le hablara de su experiencia de vida a los alumnos este les dijo: – no es fácil ser empresario, a nosotros todos nos reclaman. La familia nos reclama tiempo, los empleados que se sienten explotados pues desean beneficios eso sí sin correr riesgos, nos reclaman, los proveedores también piensan que somos ricos a costa de ellos, los clientes por la calidad de los productos reclaman, nuestra salud lo hace por tantos descuidos y el no prestarle toda la atención, los competidores reclaman nuestra aparente suerte, los que no lograron nuestro éxito nos querrán decir cómo hacerlo mejor pero ellos no lo hacen, es más tendremos amigos pero algunos de ellos falsos e interesados que te critican y hasta exigen y como si fuera poco el estado te reclama más y más impuestos.

Y es que aunque nos cueste aceptarlo la estabilidad de una nación depende de esos empresarios y emprendedores que con su labor llevan bienestar no solo a sus mesas sino a las de cientos de personas, por lo tanto el ser empresario no es para cualquiera, ya que se necesita tener algo más de esfuerzo y paciencia que los demás.

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 5:7, “echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros”

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

 COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!