En el camino permanente de la vida nos encontramos con todo tipo de interacciones algunas de las cuales desafortunadamente nos cargan con una serie de sentimientos adversos que tristemente nos van alejando hasta de nosotros mismos. Y es allí en donde el fluir del amor juega un rol preponderante, ese que nos permite consolidar acuerdos para que todos esos sentimientos, distracciones, confusiones y hasta emociones mal sanas que nacen de dichas interacciones equivocadas y egoístas, no sigan contaminando nuestro día a día. Pero para poder entender el amor en su plenitud parece se hace necesario todos esos conflictos cotidianos que de alguna forma y si nos hacemos conscientes de la importancia de transformarnos nos van a ayudando a que convivamos dentro de dicho fluir que en su todo se convierte en nuestro vinculo perfecto con la misma Creación.

Una perla anónima nos recuerda que “quien considera que el dinero todo lo puede, esta dispuesto a todo por el dinero”.

Cuentan que cuando le preguntaron al filosofo al respecto del amor este dijo: – la filosofía del amor nos invita a encontrar los secretos, la información, los métodos y ejercicios necesarios para encontrar la verdad y poder acceder al reino del Amor. Y es que para conocer las principales características del amor debemos tener en cuenta las visiones que al respecto tuvieron otras civilizaciones consideradas incluso como superiores, para que así cada uno de nosotros tenga la oportunidad de desarrollarlas en nuestro interior y luego hacerlo correspondiente con un mundo de convivencia pacífica  y por ende amorosa.

Y es que como fluir y fuerza que mueve nuestras relaciones, el amor se puede explicar como un vinculo que cada vez nos debe permitir integrarnos más con cada parte de nuestro ser para luego servirnos de insumo para acercarnos más y más a los demás y a la misma Creación convirtiéndose esa visión en la principal tarea a desarrollar en nuestro día a día.

El Texto de Textos nos revela en Éxodo 34:38, “el Creador escribió sobre las tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!