El control o la coordinación de nuestro ser debería ser una de las tareas en las que más enfatizamos no solo desde nuestros primeros días en este mundo sino también en el día a día ya que algunos de esos descontroles emocionales incluso nos pueden llevar a una serie de errores que con sus efectos son realmente devastadores. Se trata entonces de revisarnos a diario para darnos cuenta de qué aspectos debemos enfatizar más para sentirnos en armonía con nosotros y nuestros entornos, logrando que ese control u auto coordinación nos entregue todos los insumos necesarios para por lo menos corregir aquellas acciones en que hemos actuado más inconscientemente como a la vez enmendar esas en que hemos afectado a terceros.

Una perla de Jacinto Benavente nos comenta: “la ironía es una tristeza que no puede llorar y sonríe”.

Cuentan que cuando el adolescente llevaba ya varios días llegando tarde y desobedeciendo a su madre, el padre decidió llevárselo a trabajar un día a la empresa constructora y allí le mostró algunas funciones de su trabajo así como la maquinaria que usaban, haciendo que el muchacho se sentara en la maquina aplanadora más grande que tenían. Ya allí le dijo: – te imaginas manejando esta maquina y perdiendo el control de ella. Y cuando el chico le contestó que eso haría mucho daño. El padre le repuso: – exacto, esta maquina es buena y útil pero descontrolada es todo lo contrario y lo mismo pasa con nosotros.

Regularmente no nos damos cuenta que si perdemos el control de nuestras emociones y de nuestra razón podemos acarrear cientos de dilemas no solo en nosotros mismos sino en los entornos a los que pertenecemos, de allí la importancia de revisar nuestras instrucciones de vida y comportarnos acordes a ella.

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 5:17, “de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!