Es lógico que nos ocupemos más de nosotros que de los otros, pero dentro de esa misma lógica deberíamos enfatizar un poco más en lo interior de nuestros seres que en lo exterior, logrando desde esa perspectiva entender que para uno poder están bien debe de alguna manera ocuparse también que esos otros tengan unas mínimas condiciones de vida, ya que el bienestar es general y además somos partes integrales de una creación, lo que quiere decir que debemos trabajar para que todos los componentes de este cuerpo general al que llamamos universo y del que depende incluso nuestras vidas se encuentre en armonía.

Una perla de John Lennon dice: “la vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes”.

Cuentan que cuando el estudioso médico fue invitado a dictar una conferencia a su antigua universidad en donde ya él sabia los estudiantes y futuros doctores estaban preparándose para convertirse más en cirujanos plásticos que en especializarse en otras áreas de la medicina, les dijo: – hay dos ambientes diferentes que deben tener en cuenta, una cosa es el bienestar físico por el cual nos guían nuestros tutores y otro el mercado que hoy enfatiza en la estética incluso sin ética por el cual les proyectan las expectativas.

Y es que mientras en algunos países abundan los recursos y estos se utilizan más en temas de estética y perfeccionamiento del cuerpo, en muchos otros lugares hay problemas graves de hambre en donde además la ética abruma, visiones que deberían incentivarnos a trabajar más por estas posturas que son tan promocionadas en los medios masivos.

El Texto de Textos nos revela en I de Juan 1:9, “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!