No todas las palabras significan lo mismo en un entorno similar lo que quiere decir que hay ciertas expresiones que dependen más del tono de la forma como se digan y lógicamente del contexto en el que se interpretan. Incluso algunos significados que suponemos puede ser contrarios a lo que presumimos dependiendo regularmente del lugar y de la cultura en la que nos encontremos, lo que nos obliga a tener mucho cuidado con aquello que decimos no sea que generemos un verdadero daño a quien no queremos, tengamos en cuenta que cada palabra que expresamos tiene diferentes sentidos y significados así que lo ideal es asumir el reto de comprender lo que quizá la otra persona puede entender intentando con ello el agradar más la vida de nuestros próximos para lograr una comunicación fluida que nos integre a la misma Creación.

Una perla de Bertolt Brecht afirma que, “el que no conoce la verdad es simplemente un ignorante pero el que la conoce y la niega ese es un criminal”.

Cuentan que cuando el abuelo molesto mandó a todo el mundo al carajo, la pequeña nieta que había aprendido en el colegio de dónde había salido tal expresión popular trato de explicarle a los demás lo que ella entendía: – se le llama carajo a la pequeña canastilla que se usaban los marineros en lo alto de los barcos y que estaba mas exactamente en el palo mayor de las velas de las naves antiguas en donde se ubicaba un marinero a divisar el horizonte, pero a la vez en donde se mandaban a algunos castigados y de allí deriva la expresión vete al carajo para perder de vista a alguien que no queremos tener cerca.

Y es que en ocasiones usamos algunas expresiones sin saber realmente su contenido o lo que es peor aun sin medir los efectos de esas palabras no solo en nosotros mismos sino en los demás por lo tanto aunque en ocasiones no queramos estar con algunas personas lo mejor no agredirlas, retirándonos para mas tarde intentar dialogar.

El Texto de Textos nos revela en Génesis 1:27, “creó el Señor al hombre a su imagen, a imagen del Creador lo hizo; varón y hembra los creó. Y los bendijo el Creador, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!