Algunos seres humanos trabajan a diario para ser mas fuertes que otros en diferentes aspectos de la vida que no son solo físicos, bajo esa mirada hay quienes consideran por ejemplo que el llanto es un signo de debilidad, sin embargo y más allá de estas visiones no somos tan fuertes como suponemos y el hecho que en ocasiones no expresemos nuestros sentimientos no quiere decir que estemos exentos de decaernos frente a circunstancias naturales que no solo nos afligen sino que en ocasiones nos derrumban. Bajo esa mirada necesitamos de los demás y de sumar fuerzas con ellos no solo para alcanzar esos objetivos que nos proponemos sino sobre todo para ayudarnos a levantar cuando caemos e incluso no tenemos siquiera deseos de levantarnos.

Una perla de Albert Einstein nos dice que, “el misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos”.

Cuentan que cuando la madre estaba a punto de fallecer tomo una cuerda y la partió en tres pedazos y le dio una a cada uno de sus hijos, solicitándole que cortaran un pedazo pequeño con unas tijeras y luego que las unieran e intentaran ahora cortarlas como ella les indicaba, lo cual no se lograba con dichas tijeras, así que aprovecho ese ejemplo para pedirles que como hermanos siempre estuvieran unidos ya que una cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.

Bella enseñanza no solo para estos tres hermanos sino para nuestras vidas, entendiendo que si nos unimos y por lo tanto sumamos esfuerzos para alcanzar un objetivo la vida nos permitirá afrontar algunas circunstancias con mayores fortalezas.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 4:10, “al Señor tu Creador adoraras y a Él solo servirás”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!