La comida sana que tanto se promociona hoy en día no tiene porque verse como una alimentación desagradable, incluso hay quienes han ido asumiendo ese tipo de sanas costumbres alimenticias descubriendo para ello nuevos productos algunos de los cuales sin embargo contienen endulzantes naturales que también ofrecen a nuestras papilas gustativas ciertos estímulos. Se trata en todo caso de acostumbrarnos a este tipo de alimentos y a la vez a consumirlos en las proporciones e incluso combinaciones apropiadas para entregarle a nuestros seres las calorías, proteínas e insumos necesarios para nuestra armónica salud.

Una perla anónima nos recuerda que “usar la venganza con el más fuerte es locura, con el igual es peligroso, y con el inferior es vileza”.

Cuentan que cuando el experto visitó un colegio le recomendó a los chicos que además de cuidarse con anticonceptivos y otro tipo de elementos como se los recomendaban en las clases también debían cuidar sus cuerpos ingiriendo aquellos productos que les dieran las suficientes defensas para que su sistema inmunológico funcionara adecuadamente, sabiendo que gracias a esos alimentos la eficiencia de este sistema se multiplica y la posibilidad de padecer enfermedades infecciosas, alergias, virus o cáncer será mucho menor; además explico el experto que en caso de enfermar, el potencial para recuperarse es más rápido y con mayores posibilidades de no afectarse a largo plazo.

Y es que si entendiéramos la importancia de alimentarnos sana y adecuadamente seguramente nuestros seres vivirían más sanos y además nuestras vidas nos ofrecerían más oportunidades de deguste de lo que nos acontece, sin embargo, al retroalimentarnos de forma inadecuada no solo nos exponemos a mayores riesgos sino que a la vez algunas cosas que nos suceden se prolongan y magnifican.

El Texto de Textos nos revela en Daniel 3:28, “entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Creador de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en Él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Señor”. 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!