Nuestras agendas cotidianas están llenas de labores y diversos encuentros que en ocasiones fortalecen nuestras existencias pero que también por momentos parecen debilitarla. De allí la importancia de asumir desde nuestra individualidad el separar algunos instantes del día para reflexionar no solo en nuestras búsquedas o anhelos, sino especialmente en el sentido y propósito de algunas de las cosas que hacemos y que deben arrojarnos un crecimiento integral, ya que no solo retroalimentamos a diario nuestro ser físico con algunos alimentos, o nuestro ser mental con una serie de pensamientos, ideas, palabras y reflexiones, sino también nuestro ser espiritual gracias a todas las interacciones en las cuales nos movemos a diario. Así las cosas dediquémonos esos instantes de interiorización que mejoraran ostensiblemente nuestra exteriorización.

Una perla Schopenhauer nos dice: “en la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad”.

Cuentan que en las cotidianidades de Mirla Gallagher se generó el movimiento Emáus que nacido en Miami ha logrado con sus retiros que miles de personas inicien esta andadura que se ha convertido en una realidad para quienes siguiendo la lectura del evangelio según Lucas 24 anhelan una cita íntima y muy personal con el Amor del Creador. Lo que ha hecho de este apostolado parroquial impulsado por laicos de la comunidad y el acompañamiento espiritual de sacerdotes de las parroquias todo un encuentro para llevar almas a Cristo gracias a una renovación espiritual en donde todo aquel que esté buscando y que no conozca a Jesucristo se reconozca en Él.

Y aunque no estamos promocionando ni este ni ningún tipo de encuentros en especial, si nos parece importante generar reflexiones en donde nos permitamos dejar tiempos de nuestro día a día para acercarnos más a esos valores que realmente le dan sentido a nuestras coexistencias y además mejores propósitos a nuestras inter relaciones.

El Texto de Textos nos revela en Hechos 3:14, “vosotros negasteis al Santo y al Justo y pedisteis que se os diese un homicida y matasteis al autor de la vida”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!