Desde niños se nos forma para ser obedientes a las autoridades sin embargo parece que nuestros padres que nos predican al respecto de la Fe poca consecuencia demuestran a la hora de atender los mandatos y preceptos del Creador. Y aunque como a los fariseos Él nos llama la atención continuamente, todo parece indicar que solo en los momentos más complejos de nuestro día a día estamos dispuestos a atenderle implorándole nos ayude, más frente a algunas adversidades pero luego casi al instante una vez estamos a salvo, olvidamos su apoyo y nos convertimos en ingratos desafiando así no solo su deidad sino desacreditando su poder. 

Una perla Bíblica nos recuerdan: ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?

Cuentan que la parábola de las vírgenes y de los dos hermanos de las que nos hablan los evangelios son textos en donde se nos demuestra cómo algunas personas predican el atender los mandatos del Creador pero actúan habitualmente como desobedientes mientras que otras personas que son incluso llamados como insensatos y descarriados terminan atendiéndole y siguiendo todos sus mensajes, los cuales siendo proféticos nos invitan a estar preparados siendo además siempre obedientes a diario para hacer la voluntad del Creador.

Bien se dice que en este paréntesis de la historia divina que estamos viviendo los gentiles debemos disfrutar de esa oportunidad que aquellos escogidos no entendieron desde el mismo momento en que fueron llamados pero que aun siguen sin atender mientras nosotros al elegir la fe en Jesucristo pasamos de traidores o de negarlo a aceptarlo como nuestro guía y salvador, de allí la importancia de estar preparados para su segunda venida amando a nuestro próximos.   

El Texto de Textos nos revela en Esdras 10:12, “y respondió toda la asamblea, y dijeron en alta voz: Así se haga conforme a tu palabra”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras …

COTIDIANIDADES…

¡Nos trasformaremos!