En medio de una época en donde se insiste en pensar en positivo asumiendo incluso una perspectiva de aprendiz ante aquellas situaciones que nos pueden estar llamando la atención para nuestro crecimiento, no se puede pensar que todo será color de rosa por esa simple actitud mental sino simplemente que ya algunas cosas a las que antes se les daba el poder de deprimirnos no nos afectarán con el mismo ímpetu y que a la vez se buscarán dentro de ellas lecciones y no se dejaran nacer lesiones que solamente enfatizan más en dicho dilema, prolongando incluso sus efectos. Pensar en positivo es por lo tanto una oportunidad de percibirnos como aprendices permanentes para los cuales cada prueba ofrece una posibilidad de evaluar el crecimiento alcanzado y los aspectos en que se debe enfatizar más para mejorar verdaderamente.  

Una perla anónima nos motiva a comprender que “debemos cuidar lo que amamos ya que los recuerdos no se pueden abrazar”. 

Cuentan que cuando el aprendiz de coach le escribió muy decepcionado a su entrenador debido a que sentía que las cosas no le estaban saliendo como esperaba y que pese a tantas reflexiones, lecturas y recomendaciones todo parecía ir de mal en peor, este le respondió: – no puedes olvidar que una persona que se considera positiva debe saber que ha aprendido a caer, a levantarse, a sacudirse, a curarse de los raspones pero sobre todo a sonreírle a la vida en esas situaciones complejas para estar dispuesta gracias a todo ello a empezar de nuevo sin importar las veces que lo deba intentar. 

Y es que actuar de una forma positiva no quiere decir que siempre estaremos sonrientes o que las cosas nunca saldrán en contra de nuestras expectativas o intereses, por el contrario, quien piensa en positivo busca en todo algo para crecer, un aprendizaje y asume una actitud prospectiva sabiendo que todo le ayuda para su bien estar.  

El Texto de Textos nos revela en Mateo 4:17, “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!