Pregunta que probablemente tendrá un no rotundo ya que parece que nadie esta dispuesto a dejarse quitar nada, probablemente por ello quienes mal actúan saben que deben ejercer violencia y temor sobre sus victimas, sin embargo la verdadera reflexión parte del hecho de dar de lo mejor de nosotros a todos aquellos que probablemente lo necesitan más y que con nuestro apoyo quizá trasformen sus vidas y tomen ese modelo que nosotros mismos les enseñaremos. Se trata en todo caso de dejar a un lado tantos egoísmos que nos sofocan y permitirnos trabajar unidos por un mundo más armónico en donde todos tenemos algo para aportar en vez de estarnos apartando.

Una perla anónima nos reitera que, “una hora tiene sesenta momentillos, así que degusta de cada instante”:

Cuentan que cuando el creyente llegó a su casa la cual estaban robando y sorprendió a los ladrones en fragancia, en vez de llamar a la policía, acompañó a estos a que se llevaran lo que requirieran, como si fuera un ladrón más y solo al final les dijo a estos que esa era su casa, pero que aspiraba que con lo hurtado trasformaran sus vidas para lo cual además les hizo una reflexión de vida que estaba seguro les permitiría emprender unos nuevos caminos con honestidad en los cuales el Creador les guiaría. Lo que sorprendió tanto a estos ladrones que se marcharon sin llevarse más que el mensaje de reflexión y de cambio.

Y aunque parece una historia sacada de los cabellos especialmente porque se cree que nadie se deja robar voluntariamente, si esta demostrado que cuando actuamos con un corazón y una mente abierta y nos disponemos a servir a otros entregándoles incluso lo mejor de nosotros para sus crecimientos como seres humanos todos los demás se contagian de ese modelo trasformador.

El Texto de Textos nos revela en Marcos 5:36, “sin hacer caso de la noticia, Jesús le dijo al jefe de la sinagoga: – no tengas miedo; cree nada más”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!