El concepto de confianza es quizá uno de los más complejos de vivenciar para nuestros seres y comunidades, especialmente cuando se trata de comprender que esa confianza y seguridad, no la entregan realmente los objetos materiales, los recursos económicos, las posiciones sociales o algunas personas especiales en las que soportamos incluso nuestras esperanzas. Ya que cualquiera de las anteriores opciones son efímeras y por ende pasajeras mientras que lo ideal es depositar esa confianza en quien nos Creo. Lógica que además nos debería alejar de tantas desconfianzas y miedos que nacen a diario casi sin razón pero que quizá nos llaman la atención para que trabajemos arduamente para cambiar de horizonte al respecto de en qué o en quién confiamos. 

Una perla anónima nos dice: “si alguien te desea el mal tu deséale el bien cada quien ofrece lo que tiene”.  

Cuentan que en una cotidianidad un hombre necesitaba pasar en la noche de un lato al otro del congelado rio Misisipi, pero tenia la preocupación que ante su paso este ahora helado se derritiera, así que se tiro al suelo pese al intenso frio y con mucho temor empezó a desplazarse lentamente anhelando que el hielo no se rompiera y a por ende terminara en el fondo del helado rio. Pero cual seria su sorpresa cuando escuchó que se acercaba un enorme carruaje cargado de madera que sin ningún inconveniente y sin parar siquiera atravesó el rio congelado sin ningún problema y mucha confianza. 

En algunas ocasiones nuestra ignorancia nos lleva a desconfiar de lo que deberíamos confiar y contradictoriamente a terminar confiando en aquello de lo que realmente deberíamos desconfiar, de allí la importancia de lograr con nuestros conocimientos pero sobre todo con una sabia reflexión que nuestras decisiones están guiadas por quien realmente merece nuestra plena confianza: nuestro Creador. 

El Texto de Textos nos revela en Tito 3:8, “para que los que creen en el Creador procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres”. 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!