Y aunque seguramente la lista de aquellas cosas de las que estamos en contra es bastante amplia debemos buscar más que el listado de todo aquello por lo que estamos a favor prime, ya que lo ideal es convertirnos en seres prospectivos y positivos que suman sus búsquedas para trascender gracias a que promueven un bienestar general en sus entornos evitando así meterse en conflictos y dilemas al respecto de quién puede tener o no la razón, lo que solo acaba quitándonos hasta la posibilidad de degustar más de este mundo, de esas personas y de todo lo que cada interacción nos ofrece. Ahora, estar a favor no quiere decir aplaudir todo o ser absolutamente tolerante con todos, sino simplemente trabajar unidos en pro de todo aquello que favorece nuestras coexistencias.   

Una perla de Aristóteles asegura que “si los ciudadanos practicaran entre si la verdadera amistad no habría necesidad de justicia”. 

Cuentan que cuando el quejoso se acercó a su vecino exitoso para decirle que él estaba simplemente dejándose guiar por un capitalismo salvaje y que ese modelo económico era el culpable de la mala situación en la que estaban la mayoría de ciudadanos de su país, este le comentó: – el dilema de aquellos a los que nada les funciona en este mundo, pasa porque; si no tienen trabajo, alegan que sufren de desempleo, si lo obtienen, sufren de explotación y lo peor aun, es que acusan a quienes emprenden alguna actividad diciéndole que se volvió un explotador. 

Hay quienes metidos en algunas filosofías contradictorias suponen que lo ideal es estar en contra de todo porque sí, incluso sin tener verdaderos fundamentos al respecto por lo que en vez de dejarnos guiar por ese tipo de comentarios debemos asumir la tarea de estar a favor de la vida, el bienestar general y todo lo que nos lleve a coexistir de una forma fraternal y servicial. 

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 6:14, “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!