Hay momentos en donde debemos reconocer que la palabra gracias se queda corta para valorar toda la inmensa labor que algunos seres hacen a nuestro favor, tareas diarias que nosotros no podemos devolverles, no solo porque somos seres ingratos sino por instantes porque consideramos que dicho término ya lo hemos expresado, tanto como los te amo y que probablemente por ello todo va perdiendo resonancia. Pero como no existen palabras diferentes y a veces nuestros actos no son coherentes a estas, es válido que les digamos a esas personas especiales a diario: gracias, por darnos la vida apostando siempre a que aprendiéramos de su amor, gracias por estar siempre pendientes de nuestros pasos así estos las llevaran lejos de ellas mismas, gracias porque siempre han estado allí desplazando sus ilusiones para que crezcan las nuestras y mil gracias por todos esos rezos que reorientan nuestras distracciones. 

Una perla anónima nos reitera que “la familia se puede comparar a las ramas de un árbol en donde aunque cada quién toma direcciones diferentes, todos dependemos de un mismo tronco y de unas mismas raíces”. 

Cuentan que cuando le preguntaron a un creyente al respecto de cuál era el modelo de amor que deberíamos replicar en este mundo, él dijo sin titubeos que el de las madres, que siempre nos prodigan sus mejores deseos, que dan la vida por sus hijos y es que ellas representan el amor más puro que podemos encontrar en este mundo. Y continuo el creyente: – tanto que hasta uno mismo no se puede explicar como siendo un hijo tan malagradecido, ellas se quedan con nuestra mejor imagen y siguen replicando esta y los mejores momentos compartidos y hasta nos siguen denotando su candor pese a lo desagradables que a veces somos para con ellas. 

En esta cuarentena y todos los días debemos agradecer también al gran arquitecto de este mundo que nos dio una mamá. Sí gracias a Él por tenerlas a nuestra lado, pero si no es así por todas las enseñanzas que ellas nos han dado y que nos dieron la posibilidad de entender la vida. Si gracias por todas esas letras y palabras que hoy nos ayudan a describir lo que es el amor y a leer y a releer a través de este. 

El Textos de Textos nos revela en Éxodo 20:12, “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Creador te da”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!