Teniendo claro que la esperanza indica nuestro grado de confianza terrenal en el Creador y que se trata de creer en Él pero sobre todo de creerle a Él, es tiempo de aprender de los entornos naturales y hacer como las ostras que la arena nos produzca perlas en vez de dilemas, así que ha llegado el momento de no dejar que esa desesperanza tan contagiosa se haga realidad haciendo que nuestros sueños se derrumben cuando estamos llamados a cambiar hasta ese destino que presuponíamos oscuro simplemente porque ahora nos debemos percibir en una noche que no es interminable y que contrariamente incluso a través de las estrellas con todo su esplendor y brillo, nos recuerda que después de esa oscuridad siempre llega la Luz del día y que incluso si este llegara con tormentas estas solo hacen a la gente más fuerte, en fin, es importante repetirnos que la esperanza nos dicta que aunque nada en este mundo dura para siempre, todo hace parte de un proceso en donde se recomienza lo que implica que nos trasformamos constantemente. 

Una perla de Luther King nos invita a “aceptar la decepción finita pero a nunca perder la esperanza infinita”.

Cuentan que cuando el terapeuta fue a dialogar con aquellos que denotaban haber perdido la esperanza debido a que estaban en estados de depresión extrema, les preguntó si creían que en la vida todos deberíamos cumplir una misión y ante la negativa de algunos, pero la afirmación de otros, les reitero que todos desarrollamos propósitos en esta vida y que cuando suponemos que estos ya no son nuestra prioridad, regularmente nacen otros para demostrarnos que siempre tendremos unos objetivos trascendentes, lo que se traduce en que si estamos vivos es porque aun tenemos que cumplir con esa misión terrenal que todos tenemos aun sin darnos cuenta.  

Si cada día nos seguimos despertando no olvidemos que aun el Creador necesita de nuestros dones y estamos llamados a cumplir con esos propósitos divinos así que hagamos que la esperanza nos dote de esa fuerza poderosa y de su magia para que reconfirmemos lo que mas deseamos: vivir y con esa luz interior, podamos hacer que las cosas sucedan. Aferrarse a la esperanza, es encontrar alas como los pájaros para volar sabiéndonos parte de, motivo mas que suficiente para sonreír, ya que la esperanza cual sol, arroja esas sombras pero detrás de nosotros.

El Textos de Textos nos revela en Isaías 40:31, “pero los que confían en el Creador renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas:correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!