Regularmente intentamos violentar nuestras normas humanas lo que hace parecer lógico que hagamos lo mismo con aquellas que nos propone la misma naturaleza, llegando incluso a construir nuestras viviendas en donde no debemos con lo cual contaminamos y destruimos nuestros recursos naturales pese a que de ellos dependemos, lo que quiere decir que en vez de suponer que en algunas ocasiones estamos siendo castigados sin razón por esa naturaleza o su Creador, deberíamos asumir nuestras responsabilidades como especie y comprender que en conjunto no estamos haciendo las cosas como se deben hacer y menos utilizando nuestros conocimientos en pro del bienestar general.  

Una perla anónima nos recuerda que “podemos ser como los pájaros nacidos en jaula que suponen que no nacieron para volar”. 

Cuentan que cuando le preguntaron al creyente el por qué su Creador si era tan misericordioso expresaba juicios tan complejos en el Texto Sagrado, este dijo: – como es arriba es abajo, al igual que en la tierra los seres humanos aceptamos que si hay ley y que ante la infracción de ella debe existir un castigo para quien no la atiende, lo cual además reclamamos cuando se nos comete alguna injusticia, por lo que así como existen igualmente leyes naturales, hay divinas que no atendemos, por lo que en vez de quejarnos de lo que mal denominamos castigos deberíamos medir el efecto de nuestras acciones, siendo la misma vida la que en su todo coadyuva en esa búsqueda de encontrar la armonía la cual nosotros preferimos llamarle desastres naturales.

Y es que aunque nos cuesta comprenderlo regularmente algunos desastres naturales son simplemente el resultado de nuestros malos tratos al ecosistema e incluso de nuestra falta de prevención frente a temas que aun siendo reiterativos continuamos acometiendo de forma incorrecta. 

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 103:14, “Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo”. 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!