Cuando aun no pasa la tormenta, asumo la tarea de redibujar mi futuro, alejándome para ello de tantos lamentos, intentando así que cada nuevo paso sea más que seguro…. 

Mi alma pide algunas explicaciones, hasta se enfrenta al vil destino, mientras tanto prefiero divagar hasta en las sin razones asumiendo eso si la tarea de dejar de ser mezquino… 


Cansado calificar muchas cosas como insignificantes, a cientos de personas como anónimas o hasta de esperar por una suerte que no existe, asumo que mas que a conservar estoy llamado a conversar…


A vivir con aquellos que creen que han perdido obviando que todo esta por hacer, que hay mas cosas por aprender, que hay decenas de cosas por trasformar, que hay que amar… 


Nada se ha perdido, mientras aceptemos que solo somos mayordomos de una tierra que nos otorga la oportunidad de estar vivos y que incluso los que se han ido siguen incluidos dentro del plan Creador… 

Cuando aun no pasa la tormenta, entiendo que se trata de ser mejores, que Él siempre nos enseña, nos guía, nos fortalece en esa búsqueda milenaria que ajustemos nuestra voluntad a la suya…

El Textos de Textos nos revela en Eclesiastés 7:14, “En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. El Creador hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de Él”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!